La interpretación por susurro es ideal para realizar inspecciones de fábricas, auditorías y en situaciones que requieren de sigilo, como reuniones de presidentes de empresas.
Esto no quiere decir que no se pueda, de vez en cuando, emplearla en grandes conferencias, como es el caso de auditorios con capacidad para tres, cuatro o cinco mil personas en donde participan del evento un grupo minoritario de visitantes extranjeros. Estos son ubicados en un área reservada en donde se realiza la interpretación de manera simultánea en voz baja (al idioma de esas personas), sin molestar a la platea en general. Esta es una modalidad menos usada, pero disponible.